Del corazón a la imagen
María Mercedes Zuñiga
Hola, soy Mercedes. Desde pequeña fui observadora, me encantaba leer y escuchar historias. Me apasionaba ir a donde mis abuelos y observar con asombro las imágenes de National Geographic. Entre ese olor a libro viejo, y esas fotos fascinantes, crecía en mí una gran curiosidad.
Decidí estudiar Psicología Clínica, y durante esos años, gracias a una amiga pude tomar fotos con una cámara profesional en un viaje a Antigua. Recuerdo la sensación de asombro que sentí al observar por medio del visor y tomar una foto. Nació la ilusión de hacer ese click para siempre. Tomé mi primer taller de fotografía con una cámara prestada, y desde entonces nació mi amor por la fotografía.
Me apasionaba tanto, que me inscribí a cualquier taller o charla de fotografîa.
En el 2012, mientras terminaba mi licenciatura, estudié el Diplomado en La Fototeca. Me enamoré del arte y como por medio de la fotografía documental, podía captar la magia de la vida.
Mientras ejercía la Psicología en un colegio empoderando niñas, un día recibí la llamada de una amiga que necesitaba ayuda documentando una piñata. Ese día nació en mi el deseo de documentar eventos y familias.
Renuncié a mi práctica psicológica para ir tras el sueño que realmente encendía mi alma: la fotografía. No he parado desde entonces, y mientras más fotos tomo, más me doy cuenta de lo mucho que me falta por ver y documentar.
Área artística
Como artista, he tenido la oportunidad de exponer mis proyectos artísticos en festivales de
fotografía en China y en Guatephoto en la ciudad de Guatemala. Mi trabajo está documentado en
dos libros editados por La Fototeca.
También he participado en varios colectivos de arte y expuesto en galerías como GyT, Galerías
Rozas Botrán, La Fototeca y Momentos. Considero que desarrollar mi área artística me fortalece
como persona y potencia mi creatividad y sensibilidad.
Evolución y pasión artística
Me encanta la evolución. Estoy en constante capacitación con maestros nacionales e internacionales porque la fotografía, como la vida, nunca se detiene.
 
Como artista, he tenido el privilegio de ver mi trabajo expuesto en países como Guatemala, China y Francia. Para mí, cada clic es una obra de arte, una pieza de poesía visual que se añade a tu historia.
 
 
Utilizo esa sensibilidad para:
 
 
Crear un espacio seguro:
Te ayudo a relajarte para que las fotos sean auténticas, no forzadas.
Capturar la esencia:
Me enfoco en esas fotografías espontáneas.